La Fuerza que mueve las Constelaciones Familiares
- Quilago Formaciones
- 17 sept 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: 13 oct 2025

Nadie llega a este Planeta como una hoja en blanco, tenemos una historia espiritual, elecciones del alma, una historia ancestral, eventos biográficos y sistémicos que nos atrapan.
Por amor e inconscientemente nos enmarañamos con las experiencias y desórdenes pasados, que no fueron resueltos o sanados, donde personas fueron excluidas o no vistas. Por amor y inconscientemente las queremos de alguna manera reemplazar y esto nos lleva a obstaculizar nuestras vidas no dejando que la misma fluya.
Como dice Anne Anncelyn Shützenberger, “queda atrás una carga muy grande y pesada con la cual alguien del sistema viene a identificarse, a involucrarse, a compensar para que el amor pueda seguir fluyendo pues, el alma familiar necesita que de una manera u otra todos pertenezcan.”
Deshacernos de esta carga, respetando el destino de los que vinieron antes, honrando sus historias y sacrificios, dándoles un lugar, aunque hayan hecho diferente de lo que se esperaba de ellos, nos libera de estar repitiendo lo difícil pudiendo estar en la vida de manera sana y creativa.
Las constelaciones familiares hoy son un movimiento conocido en todo el mundo gracias al aporte que esta herramienta estructurada y profundizada por Bert Hellinger trajo al mundo, como filosofía de vida y posibilidades de sanación.
Nos hablaba Bert que, en sus primeros tiempos de observación, las manifestaciones en el campo eran percibidas en sus niveles más aparentes, emocionales y psíquicos, con muchas interpretaciones cargadas de teorías de otros lenguajes terapéuticos.
La fuerza de los órdenes del amor (el vínculo, el equilibrio y la jerarquía) creadas por el, la mirada fenomenológica que da lugar a lo que se presenta en la realidad, le permitieron una profundización y un nuevo acercamiento a lo que muestra el campo abierto por una configuración constelar. Observó que por detrás de lo aparente había una fuerza, que ello llamó de la fuerza del amor del espíritu. A partir de eso las constelaciones se volvieron un movimiento que como predice Bert, viene creciendo en comprensiones y en profundidad, saliendo de la simple ordenación de un sistema para una mirada más profunda. A eso llamó constelaciones del alma y después del espíritu. Hoy, las constelaciones presentan más profundidad y si el constelador puede estar en un centro vacío, sin querer hacer o probar nada con sus creencias y saberes, logra llegar a lo esencial (para el pedido de quien busca la constelación), conducido por esta Fuerza Mayor que no hace juicios, que todo abarca por su amor incondicional. Las constelaciones desde esta mirada llevan a la unidad, a la paz interna y del sistema.
Las constelaciones nos conducen entonces a liberarnos en consonancia con todo lo que es y lo que fue, en consonancia con esta Fuerza del Amor del Espíritu. Como enseñó Bert, “quien está en consonancia permanece en movimiento”, en felicidad, en la vida.
Luiza H.S.Kliemann
Terapeuta-Consteladora
Directora académica de Quilago Formaciones.


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